Hay binomios que nacen con el destino ya escrito en el pentagrama, uniones que superan lo meramente contractual para convertirse en una auténtica oración conjunta por las calles de nuestra ciudad. Ayer se hizo oficial lo que el corazón de la Jaén cofrade ya daba por hecho: nuestra formación musical y la Hermandad Sacramental de la Santa Cena han rubricado la renovación de nuestro compromiso por otros tres años más. De este modo, continuaremos teniendo el inmenso honor de poner nuestros sones tras el misterio de Nuestro Señor Salvador en su Santa Cena en la tarde-noche del Domingo de Ramos.
Para entender la solidez de este presente, hay que mirar atrás, concretamente al año 2022. Aquel Domingo de Ramos no fue uno más; fue el año del gran cambio, el momento histórico en el que la hermandad decidió apostar de forma valiente por el estilo de agrupación musical para dotar de un nuevo andar a su imponente paso de misterio. Desde aquel primer compás en el barrio del Bulevar, la comunión entre los costaleros, la cofradía y nuestros músicos fue instantánea, iniciando un camino de crecimiento que no ha dejado de dar sus frutos, fraguándose en momentos tan llenos de luz como la reciente salida procesional de Jesús, Sumo y Eterno Sacerdote. Aquella jornada, nuestra música se hizo caricia y consuelo al hacerse presente en las distintas residencias del Bulevar, transformando los sones en un abrazo de esperanza para nuestros mayores, allí donde el dolor se alivia con la devoción y la melodía se convierte en la más pura de las oraciones.
A lo largo de estos años de camino conjunto, la evolución musical ha ido siempre de la mano de la exigencia y la categoría de la hermandad. El repertorio se ha ido moldeando con mimo y delicadeza, incorporando marchas de un marcado corte litúrgico y obras adaptadas magistralmente al estilo de agrupación musical. Entre ellas, cabe destacar de manera especial "Cordero de Dios", una composición que se ha convertido en un auténtico referente y que ha gozado de una enorme aceptación y cariño por parte del público cofrade. A ella se le suma la última y excelsa incorporación, "La Última Cena", una obra con la indiscutible firma del maestro Cristóbal López Gándara que traslada al oyente de forma magistral a la mística del Cenáculo.
La firma de este acuerdo no es solo una renovación administrativa, sino la confirmación de un proyecto común basado en la fe, la música y una profunda amistad. Tres años más significan tres Domingos de Ramos más derramando el alma en cada chicotá, afinando cada nota para que el Salvador camine por Jaén de la manera que merece. Desde estas líneas, queremos agradecer de corazón a la Junta de Gobierno de la Hermandad de la Santa Cena su total confianza en nuestro trabajo. El futuro se escribe a tres años vista, pero la ilusión se renueva cada día en nuestro local de ensayo para que el Salvador nos guíe y nos guarde bajo su mirada un Domingo de Ramos más.

