Con el corazón henchido de gratitud y los ecos de nuestras marchas aún resonando en el alma, os compartimos la inmensa satisfacción que supuso nuestra participación en el Magnum Rosarium Spei, celebrado en nuestra querida ciudad.
Fue un privilegio y un honor abrir paso musicalmente a los Misterios Luminosos en su recorrido desde la calle Virgen de la Cabeza hasta nuestra Santa Iglesia Catedral. Cada nota interpretada se convirtió en oración, cada compás en un acto de fe compartido con los miles de fieles que abarrotaban las calles de Jaén en esta histórica jornada.
El momento culminante de nuestra participación llegó en la plaza de Santa María, donde el sonido de nuestros instrumentos se elevó en un emotivo concierto donde estrenamos la marcha Rosarium, mientras los pasos de los Misterios Luminosos iniciaban su salida procesional. Marcha tras marcha, fuimos tejiendo un manto sonoro que acompañó la devoción de los presentes, creando una atmósfera donde la música y la espiritualidad se fundieron en perfecta armonía.
Ver cómo nuestras interpretaciones acompañaban cada movimiento de los pasos, sentir la emoción contenida de los fieles y formar parte activa de este extraordinario acontecimiento religioso, nos reafirma en nuestra vocación de servicio a través de la música sacra. Cada uno de nuestros músicos vivió intensamente estos momentos, conscientes de estar siendo partícipes de una página dorada en la historia de Jaén.
Desde estas líneas, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento a la organización del Magnum Rosaium Spei por contar con nosotros para tan señalada ocasión. Asimismo, agradecemos el cariño y el respeto mostrado por todos los jiennenses y demás gente que nos acompañaron con su presencia y sus aplausos.

